FUNDAMENTOS ÉTICOS Y ANTROPOLÓGICOS DEL COOPERATIVISMO


El Fémur Sanado, la Filosofía Ubuntu y la Experiencia de Mondragón

 

Amilkar A. Brunal[1]

 

Resumen

 

Este trabajo expone los fundamentos conceptuales, históricos y éticos de la economía cooperativa, posicionándola no solo como una estructura jurídica o empresarial, sino como un estilo de vida alternativo y un marco para la sostenibilidad comunitaria. El estudio inicia con una revisión histórica del movimiento cooperativo en Colombia —desde sus orígenes a principios del siglo XX y hitos legislativos clave (como la Ley 134 de 1931 y el Decreto Ley 1598 de 1963) hasta su consolidación académica— y la contrasta con el referente global de la Corporación Mondragón en España, la cual demuestra la competitividad internacional y resiliencia socioeconómica de las empresas autogestionadas. Para abordar la base ontológica de la solidaridad, el texto integra el análisis antropológico de Margaret Mead sobre la ética del cuidado —simbolizada en el fémur consolidado como el indicador primario de civilización— junto con la filosofía africana del Ubuntu («Yo soy porque nosotros somos»). En conjunto, estas perspectivas sustituyen el paradigma del Homo Economicus por el de Homo Relationalis. Finalmente, el artículo explora la vivencia de los valores cooperativos a través de las categorías existenciales del Ser, Tener, Hacer y Estar, ilustrando cómo los principios cooperativos se traducen en estrategias educativas, sociales y económicas prácticas que promueven la equidad, la gestión democrática y el bienestar colectivo.

Palabras clave : Cooperativismo, Economía Solidaria, Ética del Cuidado, Filosofía Ubuntu, Desarrollo Humano a Escala Humana, Corporación Mondragón, Sostenibilidad Comunitaria.

Abstract

 

This paper outlines the conceptual, historical, and ethical foundations of cooperative economics, positioning it not merely as a legal or corporate structure, but as an alternative lifestyle and a framework for community sustainability. The study begins with a historical overview of the cooperative movement in Colombia—from its early 20th-century roots and key legislative milestones (such as Law 134 of 1931 and Decree Law 1598 of 1963) to its academic consolidation—and contrasts it with the global benchmark of the Mondragon Corporation in Spain, which demonstrates the international competitiveness and socio-economic resilience of worker-owned enterprises. To address the ontological basis of solidarity, the text integrates Margaret Mead’s anthropological analysis on the ethics of care—symbolized by the healed femur as the primary indicator of civilization—alongside the Southern philosophy of Ubuntu ("I am because we are"). Together, these perspectives replace the paradigm of Homo Economicus with that of Homo Relationalis. Finally, the paper explores the embodiment of cooperative values across the existential categories of Being, Having, Doing, and Living-together (Ser, Tener, Hacer, Estar), illustrating how cooperative principles translate into practical educational, social, and economic strategies that foster equity, democratic governance, and collective well-being.

Keywords: Cooperativism, Solidarity Economy, Ethics of Care, Ubuntu Philosophy, Social Human Scale Development, Mondragon Corporation, Community Sustainability.

 

Introducción

Breve Historia del Cooperativismo en Colombia

 

El cooperativismo en Colombia emergió a comienzos del siglo XX inspirado por paradigmas internacionales como la Sociedad de los Equitativos Pioneros de Rochdale (1844) y por las promociones ideológicas de figuras nacionales como el General Rafael Uribe Uribe en 1904. Su evolución jurídica e institucional inició formalmente con la promulgación de la primera ley cooperativa en 1931, seguida por el Decreto Ley 1598 de 1963 —el cual dinamizó la consolidación del sector— y el fortalecimiento de la Confederación Colombiana de Cooperativas (Confecoop) a partir de los años ochenta.

 

Desde la década de 1960, el estudio del cooperativismo transitó de ser un insumo pedagógico a constituir una línea rigurosa de investigación historiográfica, destacando trabajos de instituciones como la Universidad Católica Luis Amigó. En la actualidad, el movimiento abarca múltiples modalidades (ahorro y crédito, consumo, agropecuarias, entre otras), asociando a más de 7 millones de personas (cerca del 20 % de la población del país) y consolidándose como un pilar para el desarrollo socioeconómico, la equidad y la gestión democrática en Colombia.

 

El Proyecto Mondragón. Precursor del Cooperativismo en el Mmundo

 

La Corporación Mondragón, fundada en 1956 en el País Vasco (España) por el sacerdote José María Arizmendiarrieta junto a cinco jóvenes técnicos, se erige como el referente más emblemático del cooperativismo moderno a escala global (Mondragon Corporación, s. f.; Molina, 2005). Surgida en un contexto de reconstrucción de posguerra con la creación de la cooperativa Talleres ULGOR, la experiencia demostró la viabilidad de un modelo donde el capital se supedita al desarrollo humano y el trabajo constituye el eje soberano de la organización (Arizmendiarrieta, 2005; Freundlich y Flecha, 2010). Su sostenibilidad histórica se fundamenta en un ecosistema integral que articula la gestión democrática bajo el principio de «un socio, un voto», la autosuficiencia financiera mediante Caja Laboral, la formación continua e innovación con Mondragon Unibertsitatea y mecanismos solidarios de intercooperación que protegen el empleo reubicando trabajadores en momentos de crisis (Forcadell, 2005; Freundlich y Flecha, 2010).

En la actualidad, la corporación constituye uno de los grupos empresariales más influyentes de España y el mayor complejo cooperativo industrial del mundo, integrando a más de 70.000 trabajadores en sectores industriales, financieros, de distribución y de conocimiento con presencia en más de 30 países (Mondragon Corporación, s. f.). Asimismo, el modelo destaca por sus estrictas políticas de equidad salarial y su alta resiliencia frente a recesiones globales, probando que la propiedad colectiva y la democracia interna no comprometen la competitividad ni la eficiencia técnica (Forcadell, 2005; Molina, 2005). Como precursor de la economía solidaria internacional, Mondragón inspira iniciativas de desarrollo local, cooperativismo de trabajo asociado y modelos asociativos comprometidos con el bienestar comunitario en diversas regiones del planeta (Arizmendiarrieta, 2005; Freundlich y Flecha, 2010).

 

1.    El Surgimiento de la Civilización según la Antropología

 

La visión antropológica de Margaret Mead reinterpreta el origen de la civilización desplazando el foco de la tecnología hacia la dimensión ética. Frente a las narrativas tradicionales centradas en herramientas de piedra o monumentos, Mead señala que el primer rasgo civilizatorio en el registro arqueológico fue la evidencia de un fémur humano fracturado que logró sanar completamente (Remen, 1996; Byock, 2012). En un entorno natural donde una lesión de esta magnitud representaba una sentencia de muerte por la incapacidad de cazar o huir, la consolidación ósea —que requiere aproximadamente seis semanas— demuestra que la comunidad protegió, alimentó e inmovilizó activamente al individuo convaleciente en lugar de abandonarlo (Byock, 2012; Mead, 1935).

Esta decisión de cuidar al miembro vulnerable revela la emergencia de la empatía, la cooperación y la solidaridad colectiva por encima de la lógica estricta de la selección natural (Mead, 1975). Lejos de entender la fragilidad como un lastre, la respuesta comunitaria ante la vulnerabilidad articuló una práctica sostenida en el tiempo que dio origen al tejido social (Remen, 1996). En consecuencia, la postura de Mead concluye que el verdadero nivel de desarrollo de una sociedad no se mide por su sofisticación técnica o económica, sino por su capacidad y sensibilidad ética para proteger a sus miembros más indefensos (Mead, 1975; Remen, 1996).

El legado de Margaret Mead nos plantea un cambio fundamental de perspectiva: el avance de las comunidades modernas no debe medirse por su capacidad industrial o riqueza material, sino por la sensibilidad y firmeza con la que organizan el cuidado colectivo y la protección de quienes enfrentan mayor fragilidad.

 

2.    La filosofía Ubuntu y su relación con el Cooperativismo

 

2.1 El Principio Fundacional: La Interdependencia Humana

 

La filosofía ancestral de África austral sintetizada en la máxima en lengua zulú/xhosa «Umuntu ngumuntu ngabantu» («Una persona es una persona a través de otras personas» o «Yo soy porque nosotros somos») sostiene que la identidad y la condición humana no se construyen desde el aislamiento cartesiano, sino desde la relacionalidad. En el cooperativismo, esta perspectiva se traduce directamente en la renuncia al individualismo posesivo: la empresa cooperativa existe porque la solución a las necesidades individuales solo es viable mediante la asociación solidaria.

 

Tabla 1. Convergencias entre la Ética Ubuntu y los Principios Cooperativos

Dimensión

Filosofía Ubuntu

Cooperativismo (ACI)

Poder y Gobernanza

Lekgotla (Consenso comunitario): Las decisiones se toman mediante la escucha y el diálogo incluyente.

Gestión Democrática: «Un asociado, un voto», primando el valor de la persona sobre la cantidad de capital aportado.

Distribución de Recursos

Stokvels / Cooperación tradicional: Apoyo mutuo ante la adversidad y redistribución de excedentes.

Participación Económica: Distribución equitativa de beneficios y fondos para la educación y la comunidad.

Sentido de Propiedad

Lo común (Commons): La tierra y el sustento pertenecen a la comunidad para garantizar la vida de todos.

Propiedad Colectiva: Los medios de producción son de acceso compartido y no privatizables.

Responsabilidad Social

Cuidado de los vulnerables: La fragilidad individual moviliza la protección del grupo.

Interés por la Comunidad: Desarrollo sostenible mediante políticas aprobadas por sus miembros.

2.2  Del Ethos Cultural a la Economía Solidaria

 

Mientras que el cooperativismo formal surgió en Europa como una respuesta institucional a los estragos de la Revolución Industrial (p. ej., los Pioneros de Rochdale), la filosofía Ubuntu aporta un sustento filosófico y humanista previo.

 

  • Superación del Homo Economicus: La economía tradicional asume un actor racional motivado por la maximización del beneficio propio. Ubuntu contrapone un Homo Relationalis, cuya riqueza se mide por la solidez de sus vínculos comunitarios.
  • Sostenibilidad del Tejido Social: Integrar la cosmovisión Ubuntu dentro de las organizaciones cooperativas fortalece el sentido de pertenencia y evita la "empresarialización" mercantilista de las cooperativas, devolviéndolas a su raíz comunitaria y ética.

 

En síntesis, Ubuntu no es solo una idea abstracta, sino la base filosófica sobre la cual la economía solidaria y el cooperativismo encuentran su máxima legitimidad: la construcción de una sociedad donde el progreso de cada individuo es el reflejo del cuidado y la prosperidad colectiva. La relación entre la filosofía Ubuntu y el cooperativismo radica en una convergencia ontológica y ética: ambas postulan que el bienestar individual es inseparable del tejido comunitario y que la acción colectiva es el motor de la supervivencia y la dignidad humana.

 

3.    El Cooperativismo como Estilo de Vida

 

Fundamentos Éticos y Ontológicos

 

La dimensión del cooperativismo como estilo de vida descansa sobre una concepción del ser humano como un sujeto intrínsecamente social e interdependiente (convergiendo directamente con valores humanistas y cosmovisiones como el Ubuntu: «Yo soy porque nosotros somos»).
Frente a las tensiones generadas por el individualismo posesivo y las dinámicas del mercado tradicional, el cooperativismo como estilo de vida reconfigura el sentido de la acción humana orientándolo hacia el bien común, la solidaridad y la reciprocidad.
El cooperativismo va mucho más allá de un trámite legal o una forma de organizar una empresa. En el fondo, es una forma de vivir: una decisión cotidiana de alejarse de la lógica del mercado y apostar por una existencia más humana, ética y comunitaria.En un mundo donde a menudo prima el "sálvese quien pueda" y el afán de acumular, cooperar nos recuerda que nuestro bienestar nunca es completo si el de al lado se tambalea. Se trata de poner la empatía y el bien común en el centro de lo que hacemos.

3.1 La base: la persona por encima del dinero

Vivir en clave cooperativa parte de una idea muy sencilla pero profunda: nos necesitamos los unos a los otros. Esto conecta directamente con la filosofía africana del Ubuntu («Yo soy porque nosotros somos»).

 

  • Las personas antes que las cosas: En lugar de medir el valor de alguien por lo que tiene o produce, el cooperativismo pone en primer lugar la dignidad de cada ser humano. Lo que realmente importa es el aporte de cada persona, no la cantidad de dinero que tenga.
  • Decidir entre todos: Nadie manda desde arriba ni impone reglas sin consultar. La comunidad toma el control de sus decisiones a través del diálogo, la escucha y el acuerdo mutuo, asumiendo juntos las consecuencias y los logros.

3.2  Una forma distinta de sentir, tener, actuar y convivir

 

Inspirado en el desarrollo a escala humana, el cooperativismo le da un giro completo a las cuatro dimensiones que marcan nuestro día a día:

 

Dimensión

¿Cómo se vive en la práctica?

SER (Identidad)

Aprendemos a vernos a través del cuidado del otro. La empatía, la equidad y la solidaridad dejan de ser discursos bonitos y se convierten en hábitos diarios.

TENER (Recursos)

La meta ya no es acumular cosas o consumir por impulso, sino garantizar que toda la comunidad tenga acceso a lo básico para vivir con dignidad: salud, educación, vivienda y alimento.

HACER (Acción)

Se traduce en arrimar el hombro: trabajar en equipo, apoyar el comercio local, votar democráticamente (un asociado, un voto) y consumir de forma consciente.

ESTAR (Entorno)

Es la vivencia del "estar en comunidad". Significa construir espacios tranquilos y seguros, cuidando tanto a las personas que nos rodean como al planeta que habitamos.

3.3 ¿Dónde se nota este cambio?

 

Adoptar esta filosofía transforma realidades concretas en tres escenarios clave:

 

  • En las aulas y la escuela: Cambia la competencia por la ayuda mutua. En lugar de premiar solo al que llega primero, se motiva el trabajo en equipo, la tutoría entre compañeros y la resolución pacífica de los problemas.
  • En el trabajo y el barrio: Impulsa pequeños negocios locales, proyectos asociativos y formas de producción que respetan la naturaleza y mantienen la riqueza dentro de la misma comunidad.
  • En los momentos difíciles: Demuestra que las crisis no se superan en soledad. Cuando hay redes de apoyo fuertes, la fragilidad de uno se sostiene con la fuerza de todos.

 

Conclusiones

Como señala la Red Latinoamericana de Profesionales de la Orientación (2025), el cooperativismo articulado desde las dimensiones del Ser, Tener, Hacer y Estar plantea un modelo de sostenibilidad alternativa frente a las dinámicas del mercado tradicional.

 


Referencias

Arizmendiarrieta, J. M. (2005). Obras completas: Pensamiento y acción social del fundador del movimiento cooperativo de Mondragón. Caja Laboral / Otalora.

 

Byock, J. (2012). Feud in the Icelandic Saga. University of California Press.

 

Forcadell, F. J. (2005). Democracy, market orientation and culture in the Mondragon Cooperative Corporation. Journal of Business Ethics, 59(3), 285–304. https://doi.org/10.1007/s10551-005-1919-y

 

Freundlich, F., & Flecha, R. (2010). El caso Mondragón: Un modelo de éxito basado en la cooperación y la educación. Editorial Popular.

 

Mead, M. (1935). Sex and temperament in three primitive societies. William Morrow & Co.

 

Mead, M. (1975). World enough: Rethinking the future. Little, Brown & Company.

 

Metz, T. (2011). Ubuntu as a moral theory and human rights in Africa. African Human Rights Law Journal, 11(2), 532–559.

 

Molina, F. (2005). Mondragón: Historia de una experiencia (1956-2004). Instituto de Derecho Cooperativo y Economía Social.

 

Mondragon Corporación. (s. f.). Nuestra historia y modelo cooperativo. Mondragon Corporation. https://www.mondragon-corporation.com

 

Mondragon Corporation. (2022). Humanity at work: Informe anual 2022. MONDRAGON Corporate Management. https://www.mondragon-corporation.com/people/site/assets/files/103207/informe-anual-2022-ext.pdf

 

Ormaetxea, J. M. (2003). La experiencia empresarial de Mondragón como aportación al cooperativismo. Azkoaga: Cuadernos de Ciencias Sociales y Económicas, (10), 183–198.

 

Red Latinoamericana de Profesionales de la Orientación. (24 de octubre de 2025). El cooperativismo como estilo de vida. Revista OrientAcción. https://revistaorientaccion.blogspot.com/2025/10/el-cooperativismo-como-estilo-de-vida.html

Remen, R. N. (1996). Kitchen table wisdom: Stories that heal. Riverhead Books.

Tutu, D. (1999). No future without forgiveness. Image / Doubleday.

Zabala Salazar, H. (5 de diciembre de 2023). La historia del cooperativismo en Colombia. Observatorio Iberoamericano del Empleo y la Economía Social y Cooperativa (OIBESCOOP). https://www.oibescoop.org/noticias/la-historia-del-cooperativismo-en-colombia/

 



[1] Ps. Msc Amilkar A. Brunal.Psicólogo 1992.Especialista en orientación Educativa y desarrollo Humano (El bosque,2.001).Investigación social Interdisciplinaria (U Distrital ,2008).Investigador Social Interdisciplinario (Independiente)(057) 317 4382882 (057) 317 4382882. amilkarbrunal@gmail.com.En 1992 obtuvo título de pregrado en Psicología de la Fundación Universitaria "Konrad Lorenz" de Bogotá con énfasis en Psicología Organizacional y trabajo de grado en el área de Neuropsicología del lenguaje Oral y Escrito , obtuvo grado de "Especialista en Orientación Educativa y Desarrollo Humano" de la universidad "El Bosque" de Bogotá ,con la Investigación "La construcción de la Identidad Profesional de la Orientación Escolar ,en Bogotá D.C en la Segunda modernidad” obtuvo título de Maestría en Investigación Social Interdisciplinaria de la Universidad Distrital "Francisco José de Caldas" de Bogotá . Se desempeña como Orientador Escolar adscrito a la Secretaría de Educación de Bogotá desde 1994.Autor del libro Orientación Transicional 1.0 (2014) y “Cuando los Hombres hablan” ( E- Book  on line) y coautor de: “Rol y Sentido de la Orientación Educativa en Colombia”. Actualmente adelanta de manera independiente, investigaciones continuadas en  Sexualidad de la pareja Heterosexual y en Orientación Vocacional / Profesional y socio- Ocupacional. Maestro Invitado de CUT/ILADEC. amilkarbrunal@gmail.com . https://amilkarbrunal.blogspot.com/ ORCID https://orcid.org/0000-0002-0328-7778,CvLAC - RG (minciencias.gov.co)

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

La trampa y falacia del sistema de alertas de la secretaria de educación de Bogotá

Tres falacias de la orientación educativa contemporánea:

La Necesidad Imperiosa de cambio de enfoque en la Orientación Educativa en Colombia