Invalidez del Constructo «Mente» y su Implicación en la «Salud Mental»,Fundamentación Epistemológica:
Para avanzar en la construcción teórica y metodológica de
posturas verdaderamente científicas alrededor de lo que comúnmente se denomina
«salud mental» , resulta imprescindible cuestionar la validez ontológica y
epistemológica del constructo mismo de «mente». Desde la perspectiva del
materialismo eliminativo (Churchland, 1981, 1988), la «mente» no constituye una
entidad, un sistema funcional ni un ámbito de la realidad existente, sino una
reificación lingüística heredada de marcos explicativos precientíficos que
requiere ser superada.
1.1.1.
Desmontaje Epistemológico de la Psicología
Popular
El término «mente» no refiere a un objeto observable ni a un
fenómeno biológico verificado, sino que conforma el núcleo conceptual de la
denominada psicología
del sentido común o psicología
popular (folk
psychology) (Churchland, 1981; Churchland & Churchland, 1998).
Históricamente, el concepto de «mente» fue introducido para llenar un vacío
explicativo respecto al comportamiento humano, de forma análoga a cómo las
ciencias del pasado postularon el ánima
para explicar la vida o el flogisto
para la combustión (Churchland, 1988).
Atribuir existencia a un "espacio mental" derivado de
nociones cotidianas —tales como "creencia", "deseo" o
"intención"— incurre en un error de categoría, transformando una
metáfora prescientífica en una entidad presuntamente real (Ryle, 1949; Churchland,
1981).
2.4.2.
Demostración del Fracaso Explicativo de la Psicología Mente-Centrada
La invalidez teórica del constructo «mente» se evidencia en la
incapacidad de la psicología
popular para ofrecer un marco explicativo congruente con las
ciencias naturales:
·
Incapacidad frente a patologías
y procesos complejos: Las categorías
tradicionales de la «mente» no aportan explicaciones causales ni mecanismos
verificables sobre la memoria, la neurodegeneración (e. g., enfermedad de
Alzheimer) o afecciones como la esquizofrenia. Atribuir estas manifestaciones a
"desajustes mentales" carece de poder explicativo real (Churchland,
1981; Churchland & Churchland, 1998).
· Estancamiento
conceptual: A diferencia de las ciencias naturales, cuyas teorías
evoluciona y se actualizan progresivamente, las categorías de la psicología
popular se han mantenido inmutables desde la antigüedad clásica, lo
que evidencia su carácter de teoría degenerativa (Churchland, 1981).
· Incompatibilidad
con el corpus de las ciencias naturales: La noción de «mente» genera
aporías e inconvenientes filosóficos —tales como el problema de la interacción
causal mente-cuerpo—, los cuales no derivan de la complejidad del fenómeno,
sino de partir de un constructo mal formulado e inexistente (Churchland, 1988).
Superar y disolver el uso del constructo «mente» permite reorientar los diagnósticos y las intervenciones escolares hacia la descripción neurobiológica, la interacción socioambiental y la conducta observable del organismo. Esto sienta bases verdaderamente rigurosas para abordar las emergencias psicosociales y de salud del estudiantado desde la ciencia contemporánea.
Referencias
Churchland, P. M. (1981).
Materialismo eliminativo y actitudes proposicionales. The Journal of
Philosophy, 78(2), 67–90.
Churchland, P. M. (1988). Materia y conciencia: Una introducción contemporánea a la
filosofía de la mente (2.ª ed.). MIT Press.
Churchland, P. M., &
Churchland, P. S. (1998). Al contrario: Ensayos críticos, 1987-1997. MIT Press.
Ryle, G. (1949). El
concepto de mente. Biblioteca de la Universidad de Hutchinson.
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