Definiciones operacionales de las Dimensiones existenciales : Ser, Tener, Hacer y Estar
Las presentes
definiciones operacionales , se derivan del estudio desarrollado por Carlos Borja[i],Amilkar
A. Brunal[ii],
Sherly Osorio[iii]
Red de Orientador@s 3.0, denominado
: “Configuraciones Ontológicas de la Felicidad”: Un Estudio Comparativo Intergeneracional de las Dimensiones Tener,
Hacer, Estar y Ser (N = 164), estudio realizado entre (7/11/2023 y 3/10/2026), articulándolas con los
postulados teóricos del Desarrollo a Escala Humana de Manfred Max-Neef (1993,
1998). A partir de la sistematización de las respuestas de los participantes,
se construyeron y validaron cuatro dimensiones conceptuales fundamentales que
explican la vivencia del bienestar subjetivo y eudaimónico[1] en el
ciclo vital.
Dimensión Ser: Identidad, Coherencia y
Trascendencia
La
dimensión Ser constituye el eje existencial e intrapersonal del
bienestar. Se define como el sentido de autenticidad, autoaceptación e
identidad profunda que experimenta el individuo al sentirse libre de aparentar
y alineado con sus valores fundamentales, propósito de vida y trascendencia (Brunal
et al., 2026). Entre sus componentes principales emergen la autoaceptación y la
paz interna —entendidas como el reconocimiento afirmativo de la propia historia
y esencia ("ser yo mismo"), la trascendencia y la fe a través de la
vivencia espiritual o la conexión con un propósito superior, y el despliegue de
roles ontológicos y vocacionales que otorgan sentido a la existencia mediante
el servicio, la docencia, la psicología o el cuidado familiar (Max-Neef, 1993;
Ryff, 1989).
Dimensión Tener: Recursos, Sustentabilidad y
Habilitadores
La
dimensión Tener comprende la articulación de recursos materiales
e inmateriales que no operan como fines absolutos, sino como condiciones
habilitadoras e instrumentales orientadas a garantizar la seguridad, la
autonomía y la tranquilidad mental necesarias para el desarrollo de la vida (Brunal
et al., 2026). En este marco, los bienes inmateriales vitales como la salud y
la paz interior se posicionan como los activos más valorados por los
participantes, superando el valor intrínseco de la acumulación patrimonial.
Asimismo, los recursos financieros (dinero y estabilidad laboral) son
concebidos como herramientas funcionales para la cobertura de necesidades básicas
y el amparo familiar, mientras que los recursos de tiempo libre garantizan el
descanso, la recreación y la libre disposición de la agenda personal
(Easterlin, 1974; Max-Neef et al., 1998).
Dimensión Hacer: Prácticas, Hábitos y Acción con Propósito
La dimensión Hacer representa la esfera de la acción intencionada,
la productividad social y la autorregulación cotidiana. Corresponde a las
prácticas, hábitos y disciplinas mediante los cuales el sujeto logra
despresurización emocional, desarrollo personal y una contribución
significativa a su entorno (Borja et al., 2026). Sus componentes estructurantes
abarcan el cuidado corporal y la salud física —donde el ejercicio, el deporte y
el movimiento funcionan como mecanismos de regulación afectiva y catarsis—, la
utilidad social y la productividad orientada a través del trabajo vocacional,
la enseñanza y el servicio a otros (Seligman, 2011), y las actividades de ocio
y recreación (lectura, viajes y pasatiempos) que aportan flexibilidad y
enriquecimiento cultural.
Dimensión Estar: Territorialidad, Entorno y Redes Vinculares
La dimensión Estar se consolida como la matriz relacional, espacial
y protectora fundamental del bienestar humano (Brunal et al., 2026). Esta
categoría se despliega en dos subdimensiones interdependientes:
- Estar En (Espacios y
Entornos):
Refiere al habitar cotidiano en espacios físicos significativos que son
percibidos como refugios de paz, seguridad y restauración. Destacan el
hogar como santuario y centro operativo intimo, así como los entornos
naturales y el contacto con la intemperie como zonas de reconexión y
serenidad.
- Estar Con (Relaciones y
Redes de Apoyo):
Implica la construcción y cultivo de vínculos afectivos recíprocos y de
confianza. Involucra prioritariamente al núcleo familiar, la pareja, los
hijos, las redes amicales, la compañía incondicional de las mascotas y el
valor afirmativo de la soledad elegida (Carstensen, 2006; Waldinger &
Schulz, 2023).
Referencias
Borja, C., Brunal, A. A., & Osorio, S. (2026, octubre). Configuraciones ontológicas de la felicidad: Un estudio
comparativo intergeneracional de las dimensiones Tener, Hacer, Estar y Ser.
La Rosa de los Vientos - Portafolio Orientador.
[1] Eudaimónico se refiere
a un estado de bienestar profundo y realización personal, basado en vivir de
acuerdo con la propia esencia y virtudes, más allá del placer momentáneo.
[i] Carlos Borja, Psicólogo,
magister en salud mental escolar, doctorado en humanidades, investigador
principal en MinCiencias, autor artículos científicos, capítulos, libros y
productos de apropiación social del conocimiento, conferencista nacional e
internacional. https://scholar.google.es/citations?hl=es&user=WgOfQb0AAAAJ / https://orcid.org/0000-0002-7271-3478
[ii] Amilkar
Brunal, Psicólogo,
especialista en orientación educativa y desarrollo humano, magíster en
investigación social interdisciplinaria. Orientador escolar desde 1994,
investigador social en orientación socio-ocupacional y sexualidad de
pareja. https://amilkarbrunal.blogspot.com/ https://scholar.google.com/citations?hl=es&user=_YfCzBUAAAAJ//
https://orcid.org/0000-0002-0328-7778
[iii] Sherly
Osorio León, psicóloga
y pedagoga, magíster en neuropsicología y educación, doctora en ciencias de la
educación. Orientadora escolar, investigadora y colíder de redes maestras que
investigan, género y educación. https://sherlyosorioleon.blogspot.com
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